Nuevo Tiempo

Saira, una vida de milagros con envolturas de estrés

Estudió la Biblia con Nuevo Tiempo Perú y aprendió a confiar en Dios a pesar de las circunstancias difíciles.


Por ntperu 15/03/2022 - 17h24

Saira Maurici Cueva no fue la excepción del 40% de adultos que incrementaron su estrés, a nivel mundial, durante los últimos años.

Saira, oyente de Radio Nuevo Tiempo.

Silenciosamente, el estrés alteró su sistema nervioso y el médico le recetó pastillas para dormir. Sin embargo, más allá de conciliar el sueño, ella buscaba paz. “Comencé a buscar en mi celular algo que me ayudara y encontré a Nuevo Tiempo. En ese instante, empezó a hablar el Pr. Alejandro Bullón”, recuerda Saira.

Ese mismo día aceptó en su corazón, estudiar la Biblia y se comunicó con Nuevo Tiempo para solicitar el envío de un curso bíblico, pero su pareja se interpuso.

Poco tiempo después, él fue contagiado por COVID-19 y cayó enfermo por dos meses. “Estuve muy delicado de salud al punto que no pude respirar”, dijo.

La preocupación de Saira la llevó a buscar nuevamente a Nuevo Tiempo para pedir que oraran. Y así fue. Ella experimentó el milagro de la recuperación de la salud del padre de sus hijos, cuando la situación empeoraba. “¡Gracias Señor!”, dice.

Ambos iniciaron a estudiar la Biblia virtualmente con Vanessa Montoya, conductora del programa radial “Hablar con Dios”, una vez por semana, hasta culminar las 20 lecciones y ello, le llevó a tomar la decisión del bautismo, pero antes, debía casarse.

Su pareja, Jhonatan Castro, se oponía al matrimonio porque le preocupaba su situación económica y otros asuntos en casa, pero Saira empezó un plan de oración por un nuevo milagro. “Yo quería casarme para bautizarme y le pedí a Dios”, comenta.

Días después, Jhonata le pidió matrimonio a Saira, a lo que ella solo cree que es un milagro divino.

El 11 de marzo, Saira fue bautizada en la Iglesia “San Andrés” en Trujillo (norte del Perú), en un programa especial de la inauguración del Espacio Nuevo Tiempo, un ambiente dedicado para recibir personas que buscan aprender más de Cristo, como Saira.

 “Me siento feliz porque me casé, me bauticé y voy a dedicar mi familia a Dios”, afirma entre lágrimas de gratitud. Ella no había imaginado que, detrás del estrés, encontraría las más grandes bendiciones para su vida. Ahora, solo espera el milagro de que su esposo se entregue a Dios por completo. Mientras tanto, ella continúa orando.