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Una vacuna, una esperanza

La llegada de la vacuna contra la COVID-19 ha traído esperanza a muchos. Pero, ¿Cuál es la mayor esperanza ante la pandemia y otras crisis que enfrenta la humanidad?


Por ntperu 09/02/2021 - 06h03

A partir del 7 de febrero, el Perú amaneció con un espíritu de esperanza y de alegría. Las noticias no dejaron de compartir con entusiasmo que las vacunas contra la COVID-19 habían llegado al país, con la esperanza de controlar la pandemia que ya cobró la vida de alrededor de 50 000 personas solo en el Perú.

Perú recibe las primeras vacunas contra la COVID-19. [Foto: RPP]

Al día siguiente, los aviones iniciaron los vuelos hacia diferentes regiones llevando las vacunas y, el 9 de febrero, Perú inició la primera fase del proceso de vacunación con el personal médico que viene luchando contra el mortal virus.

Sin duda, son acontecimientos que traen tranquilidad y dan esperanza. Sin embargo, no bajemos la guardia ante un virus mucho más peligroso que el coronavirus: el pecado.

Desde hace miles de años, la humanidad está enferma a causa del pecado y, quizás, no nos hemos dado cuenta. La violencia está presente en todos lados, las familias se desmoronan cada día, la angustia, la depresión, la ansiedad es parte del diario vivir. ¿Qué significado tiene la paz? ¿Qué es felicidad?

Sabes, hace más de dos mil años, Jesús derramó su sangre en la cruz para que “todo aquél que creyera en Él, sea salvo” (Juan 3:16), luego ascendió al cielo y prometió volver para llevarnos con Él y ser felices para siempre.

Cristo es la vacuna que el mundo necesita hoy para ser libres del pecado que nos golpea fuertemente. Él es la esperanza para tener paz y alegría en medio de la crisis, aférrate a Él.

Si la vacuna contra la COVID-19 nos traen tanta alegría, ¿Te imaginas cuánto más felices seremos si dejamos que Cristo nos inyecte su dosis de amor en nuestros corazones cada día?

Dios quiere darnos las mejores alegrías y aún estamos a tiempo de correr a Él.

El toque de queda todavía no llega. ¡No bajes la guardia de tu confianza en Dios!